Descripción: Nuestro amanecer como humanidad está maravillosamente descrito en el libro del Génesis. Un Dios-creador que cuida con esmero y ternura cada detalle. Los seres humanos formamos parte de ese cuadro fascinante. Sin embargo, seguimos anhelando aquello que aún no tenemos. Algo pasa con nosotros que equivocamos el enfoque, que desdibujamos el escenario dispuesto por Dios. Este tiempo providencial de Cuaresma es una invitación para despertar y para atrevernos a poner nuestros pies en un espacio de desierto; para descubrir todos nuestros apegos que transformaron nuestra existencia en una colección de prisas y de eventos ruidosos y vacíos; y para despertar el hambre de lo que realmente alimenta, sana, entusiasma. Este libro representa una invitación a dejar que Dios haga de nuestros amaneceres y ocasos; de nuestras “muertes” y “resurrecciones” cotidianas… un tiempo para nosotros… un tiempo para Dios.