Notas al andar.
Carlos F. Barberá.
Experiencias y reacciones ante lo que ha ido ocurriendo en nuestro entorno de Iglesia durante los últimos 10 años.
Colección feadulta.com, nº 17. Marzo 2013.
206 páginas, 21 x 15 cm, rústica.
A lo largo de diez años, cada dos meses, Carlos F. Barberá ha ido publicando una columna de opinión en la revista Alandar. Acontecimientos puntuales, un tema que estaba en el ambiente, han sido los puntos de partida para unas reflexiones que han querido pasar, para utilizar la frase d´orsiana, de la anécdota a la categoría. En el fondo, como perspectiva, se han encontrado siempre la fe, el mundo y la Iglesia. La última en especial, porque ella es el lugar de encuentro -o tantas veces de desencuentro- entre las dos primeras realidades. Estas Notas al andar deben servir, en la intención de su autor, para que otros piensen y redacten sus propias notas. Todos lo necesitamos puesto que, según la denominación del Nuevo Testamento, somos personas en camino. Carlos F. Barberá, sacerdote diocesano de Madrid, ha desarrollado su labor pastoral como vicario y párroco y como consiliario general y europeo de la JEC. Ha sido director de la revista Alandar en la década de 1990 a 2000 y de Cuadernos de Oración durante todos los años de su publicación. Ha publicado además Vivir en lo relativo, Orar en el camino, La fuente que mana y corre (Ed. Narcea), Soy lo que hago (PPC) y ¿La Iglesia como secta? (Sal Terrae). ÍNDICE Prólogo Situación de la Iglesia cuando comenzó Alandar 2002 Santos y santos El Dios de los ejércitos A confesarse Preceptos y fragilidad Lo santo y lo profano 2003 Torpeza con Tamayo La visita del Papa Que sean inteligentes Cambiando de paradigma 2004 La libertad de Cristo Celebrar la Eucaristía Arte Voluntad de Dios 2005 Nuestro tiempo Persecución Rouco y la COPE Un mundo autónomo 2006 País de misión Los pobres en el Sínodo de Madrid ¿Se enamoran los obispos? Bodas 2007 Liturgia salvaje Sacrificios Parábola Vista a la derecha Ovejas perdidas 2008 Dios y la laicidad Cínicos El gen de la derecha católica ¿Por qué nos persiguen? Misas sin cura 2009 Excomuniones La Iglesia en la crisis Ecumenismo Condenas Los pequeños teólogos 2010 La ley natural Talibanes Absoluto y relativo I Absoluto y relativo II 2011 Homilías Los nuevos obispos Capillas en la Universidad España católica Pecado y sufrimiento 2012 Dios a la vista Experiencia de Dios La memoria compasiva Católicos en la vida pública Católicos en la política 2013 Giorgio La Pira Cáritas y la Iglesia Balance de la década Autorretrato PRÓLOGO Decía Karl Rahner en una ocasión, para justificar la edición de sus Escritos de Teología, que los artículos publicados en revistas acababan siempre en un olvido del que a veces merecía la pena rescatarlos. Acogerse al amparo de un nombre tan ilustre puede parecer excesivo a la hora de reunir y editar estos artículos publicados originariamente en la revista Alandar. Fe Adulta me hizo la propuesta y me pareció un bonito regalo que llegaba justamente en el momento de mi jubilación. Acepté, pues, con gusto aunque no dejé de plantearme algunas preguntas: ¿Es coherente lanzar más palabras impresas en un mundo que sin duda sufre de su inflación? Más allá de la vanidad de su autor ¿merecen mis artículos el trabajo de su exhumación ¿no serán en su mayoría respuestas a cuestiones de un momento, sometidas a la misma fecha de caducidad que el suceso que las sugirió? Teniendo, pues, en cuenta estas cuestiones, quiero hacer las aclaraciones siguientes: Salvo el primer trabajo, escrito con motivo del veinticinco aniversario de Alandar, estos artículos se publicaron en meses alternos a lo largo de bastantes años. Casi siempre respondían a algún acontecimiento, a un tema entonces en el candelero, a una preocupación concreta. Sin embargo, leídos ahora uno tras otro creo que van más allá de lo puntual y desean proponer una reflexión sobre el momento religioso, un modelo distinto de Iglesia, unos caminos pastorales que se me antojan urgentes. Es en ese común denominador más profundo donde a mi modo de ver reside especialmente su valor. Claro está que a lo largo de los años he incurrido en repeticiones. A veces me he dejado llevar de mis sentimientos de contrariedad o de frustración. En ocasiones sin duda he hecho algo que siempre he criticado en otros columnistas, reflejar mis manías o mis fobias personales. Podría decir en mi descargo que, aun intentando evitarlo, son gajes del oficio casi inevitables. Alguno dirá que muestro una obsesión especial con los obispos. La verdad es que en mi larga vida pastoral de ninguno he recibido ningún agravio especial (ni por otra parte tampoco ninguna palabra ni consejo aprovechable) pero es cierto que en mi opinión la figura pública de los obispos constituye un obstáculo grave a la hora de acercarse hoy al catolicismo. Pero estoy seguro de que, más allá de las referencias a la jerarquía, a lo largo de estas reflexiones me adentro en temas serios y urgentes y confío en que a alguien le ayuden a la hora de hacer su propia reflexión. Hago votos por que así sea.