Sabemos que podemos hacer en nuestra vida de bautizados, que no sea impulsado por el Espíritu. No podemos llamar a Dios “Padre”, si el Espíritu no acomoda nuestros labios y los mueve a llamarlo así.
Este libro quiere pasearnos por las diversas facetas de la vida experimentada por hombres y mujeres, antes que nosotros, para que así como el Espíritu dejó en ellos sus huellas, También confirme en nosotros nuestra realidad de bautizados.