Descripción: Este documeno forma parte del conjunto de los grandes documentos latinoamericanos; con el de Río de Janeiro, Medellín, Santo Domingo y Aparecida, constituyen una herencia muy valiosa para las Iglesias del Continente.
Este documento es el resultado de la III Conferencia de Episcopado Latinoamericano, celebrada en esa misma ciudad en enero de 1979, contando con la presencia del Papa Juan Pablo II, cuyo discurso de inauguración marcó profundamente el trabajo de la asamblea.