El Padre Jamut tiene como objetivo que este libro sirva para poder examinarnos y evaluarnos a la luz del Espíritu Santo y detectar cuáles son nuestras fortalezas y debilidades en el modio en que nos comunicamos con quienes nos rodean.
Si la sordera y la mudez consisten en la incapacidad de comunicarse correctamente con el prójimo, de tener relaciones buenas y bellas, entonces debemos reconocer enseguida que todos somos, quien más quien menos, sordomudos, y es por ello que a todos dirige Jesús aquel grito suyo: effatá, ¡ábrete!
Padre Raniero Cantalamesa
“El diálogo es muy importante para la propia madurez, porque en la confrontación con otra persona, en la confrontación con las demás culturas, incluso en la confrontación con las demás religiones, uno crece: crece, madura.”
Papa Francisco