El libro describe la agudeza de la pena con todas sus espinas ante el desgarron de la muerte, pero destaca que existe un paradigma cristiano a la hora de realizar un buen trabajo de duelo. muestra las actitudes y aptitudes con que se debe encarar; los recursos personales, comunitarios y espirituales con que contar, para que nuestro corazon, mente y alma sean sanados, siempre a la luz de Jesus.