Emilio L. Mazariegos: La vida consagrada requiere con urgencia una conversión radical, es decir, volver al amor primero. Es tiempo de regresar a los orígenes del fundador, ese hombre o mujer que vivió en esencia el seguimiento de Jesús, acompañado de personas valientes y decididas. Está conversión, personal y comunitaria, surge de lo hondo de la mente y del corazón y nos permite afianzarnos en Jesús, nuestro fundamento. - Formato: 12.x18cm - Pags: 190
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