Emilio L. Mazariegos: ¿Por qué confesarse sólo una vez al año? Según el autor, deberíamos hacerlo con frecuencia, pues la confesión es el sacramento de la misericordia y de la reconciliación, de la compasión y la ternura, de las lagrimas gozosas del padre que acoge y del hijo que vuelve a casa. Necesitamos acercarnos a la fuente del amor para que nuestro corazón viva en unidad y en armonía con nuestro Señor Jesucristo. En la medida en que experimentemos el perdón del Padre misericordioso, estaremos en capacidad de perdonar a nuestros hermanos y de vivir en alegría paz y fraternidad. - Formato: 12x18cm - Pags: 256
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