La familia en este siglo ha sufrido grandes cambios. Por diferentes motivos, se producen rupturas irreparables y queda herida. La Iglesia acompana con misericordia y paciencia a sus hijos mas fragiles. Por lo tanto, como cristianos comprometidos debemos atender, escuchar y ayudar a toda persona o familia en dificultad, sea o no creyente. Estar a su lado, rezar y acompanar desde el amor.
Esta novena nos invita a orar por las familias que estan en crisis, las que sufren la separacion, las que viven una nueva union y confiarlas a la proteccion y el cuidado amoroso de Santa Maria y san Jose.